Ventaja 1: Cercanía del vendedor

Cuando se analiza el fenómeno de la importación de vehículos desde cualquiera de los países europeos que favorecen tal fenómeno, por un mejor precio, rara vez se entra a analizar uno de los conceptos que generan un mayor gasto al comprador final.

Este gasto no es otro más que la distancia que hay que recorrer y, por tanto, el gasto en el que hay que incurrir para conseguir traer el vehículo a España de una manera definitiva.

Si usted acude en un vehículo particular, tendrá que hacer frente a los gastos de gasolina, peajes, noches de hotel y alimentación. Mientras que si realiza el viaje en un transporte público, deberá abonar los billetes del mismo, y, de la misma forma, las noches de hotel y su propia alimentación.

En cualquier caso, su presupuesto final se dispara en función de la distancia que se vea obligado a recorrer.

Ante esa perspectiva, el adquirir un vehículo ya importado le permite ahorrarse todos estos gastos, ya que el vendedor final se encuentra en su misma ciudad, con lo que el gasto es notablemente inferior.

Por otro lado, la cercanía del vendedor no es un concepto puramente físico, sino que también entra en una dimensión intelectual o emocional. Cuando usted se marcha a un país extranjero estará negociando la compra-venta con un vendedor de un país diferente al suyo, lo que provoca diferencias culturales, intelectuales y emocionales.

Aún cuando pueden comunicarse en la lengua que ambos dominen, las dificultades serán evidentes.

Mientras que al negociar la compra-venta con un nacional usted comprenderá mejor todos los conceptos y la afinidad será evidente.

Claro está, que esta ventaja de cercanía del vendedor a un nivel intelectual se agudiza si usted no está acostumbrado a viajar al extranjero o en tratar negocios con personas de un país diferente.