Inconveniente 3: Riesgo de estafa

Éste es, sin duda, el riesgo más importante al que se enfrentará usted en el caso de que decida acudir a los servicios de un intermediario, ya que correrá el peligro de que toda la operación sea una estafa, y le estén vendiendo un vehículo con más kilómetros de los marcados, o más años de los que dice el bastidor.

El riesgo existe desde el mismo momento en el que usted delega en otra persona para realizar parte de su operación de importación, y se incrementa a medida que aumenta el grado de su delegación. Es decir, correrá más riesgo de estafa si el intermediario se encarga de todo el proceso en el país de origen de la importación, y éste decrecerá si usted mismo se desplaza al país.

Es evidente, que si usted realiza todo el proceso sin ayuda de nadie, correrá menos riesgo de estafa, ya que podrá comprobar la veracidad de los datos facilitados por los vendedores o de la información recibida.

Sin embargo, esto no quiere decir que todos los intermediarios vayan a intentar estafarle, porque, como en todas las profesiones, la honestidad y la rigurosidad existe, simplemente tendrá que estar atento e informarse antes de confiar plenamente en un intermediario.

En esta misma página usted podrá encontrar ejemplos de casos reales de estafas que le podrán ayudar a estar atento a las señales para no caer en este tipo de situaciones. Léalos con cuidado y aprenda de las experiencias de otras personas.

La estafa más habitual y más lucrativa, para el vendedor, es la modificación del kilometraje, lo cuál permite vender el vehículo a un precio mayor del que marcaría el mercado. Y en este mismo sentido, tenga cuidad con el año de fabricación del vehículo, porque es relativamente sencillo modificar el número de bastidor.

Siga la lógica en todo momento y considere si lo que le están mostrando tiene lógica. Un coche de 5 años con 20.000 kilómetros debería por lo menos, encender las luces de alarma.