Inconveniente 1: Pérdida de independencia

Al contar con los servicios de un intermediario usted estará perdiendo parte de su independencia a la hora de realizar la importación. Claro está que usted seguirá teniendo la última palabara a la hora de tomar la decisión final, pero ya no podrá decidir, con total independencia, los pasos a seguir en cada momento.

Al contratar el Intermediario, usted estará delegando en un profesional para que le gestione su tiempo y le ayude a tomar las decisiones correctas, y es ahí, precisamente, donde incurriría en esa pérdida de independencia.

Dependerá de la selección de concesionarios que él haya realizado, de los modelos que él haya elegido (siempre dentro de los márgenes que usted le haya marcado, evidentemente), y de los lugares que él considere como adecuados para que usted visite.

Por tanto, usted marca el camino y el destino final de su proceso, pero la persona que elige la manera de llevar el camino es él.

En principio, esto no debería acarrearle ningún problema, pero debe de tenerlo claro. Sucede que, en ocasiones, un importador utiliza los servicios de un intermediario sin tener clara esta pérdida de independencia, con lo que acaba frustrado en su visita al país de origen de la importación.

En este sentido, usted correrá el peligro de que el Intermediario le lleve a lugares con los que él tenga acuerdos previos (no solamente concesionarios de vehículos, sino también hoteles o restaurantes), y que no tienen porqué ser los más económicos para usted.

Recuerde que es usted el que debe de tomar las últimas decisiones, así que déjese asesorar (más que nada porque por ello ha seleccionado al Intermediario), pero no deje que él decida por usted, porque su objetivo último es conseguir un buen coche a un precio accesible, mientras que el objetivo del Intermediario puede no coincidir con el suyo.