Paso 1: Seleccionar el vehículo que desea importar

Cualquier selección implica un proceso de búsqueda, de investigación y de análisis de opciones y de oportunidades, pero, este proceso cobra vital importancia cuando se realiza una adquisición de un producto que no se va a visualizar hasta el momento mismo de la compra.

Por ello, antes de lanzarse a la carretera e irse al país origen de su importación y perder el tiempo de concesionario en concesionario seleccionando el vehículo que mejor se adapta a sus deseos, es esencial que realice este proceso de selección.

En primer lugar, debe decidir el vehículo que desea. Es decir, debe elegir la marca, el modelo, la cilindrada, el año de matriculación, el kilometraje,…

Una vez seleccionado el vehículo debe de comprobar cuál es el precio del mismo en España. Y no valore sólo el precio en su ciudad, sino que indague el mercado nacional, en todas las provincias del territorio nacional. No olvide que en cualquier caso, comprar el vehículo en el punto más alejado de España siempre será más cómodo que hacerlo en un país extranjero.

Ahora que ya conoce el precio final del vehículo en España, está en disposición de compararlo con el precio en los mercados internacionales. Analice el precio de la misma marca, el mismo modelo, el mismo kilometraje,…, y hágalo en diferentes países (no se limite sólo a Alemania, ya que puede haber grandes ventajas en utilizar un país menos habitual).

Si el vehículo importado sale ventajoso de la comparación de precios, añádale los gastos aproximados que le podría ocasionar su desplazamiento a Alemania, su posible estancia allí, el transporte del vehículo de vuelta a España y el coste de los gastos administrativos inherentes al vehículo importado.

En este momento, puede realizar la comparación definitiva. Si aún así, el vehículo importado sale más económico que el vehículo adquirido en España, usted está en disposición de proseguir con el siguiente paso.