Contrato o factura

Huya de cualquier proposición de venta sin factura o sin contrato, porque esa será la mejor prueba de que el vehículo o el vendedor oculta algo, y a usted no le interesa hacer negocios con ese tipo de vendedores.

Además, si usted carece del contrato o la factura tendrá problemas a su regreso a España, tanto a la hora de realizar los trámites pertinentes, como en el momento de una posible venta posterior.

Pero, ¿qué debe exigir: contrato o factura? Eso depende del tipo de vendedor que usted haya elegido.

Si usted compra el vehículo a un concesionario o a un profesional compraventa, deberá exigir una factura debidamente cumplimentada con los datos del vendedor, del vehículo y de la transacción. A su vez, la factura debe de estar gravada con un 19% de IVA, en el caso de que usted sea un particular, o exento de IVA, en el caso de que usted sea un profesional.

Los datos necesarios en toda factura son: datos del vendedor (nombre de la persona física o jurídica, dirección del establecimiento y número de identificación fiscal), datos del comprador (nombre suyo, su dirección, y su número de DNI o Pasaporte), datos del vehículo (Marca, modelo, número de bastidor, año y kilometraje), datos de la transacción (importe de la compra-venta, número de factura, fecha de emisión y método de pago), IVA (gravado de manera correcta, en función de que usted sea particular o profesional), y datos de la entrega (respondiendo a las preguntas cuando, donde, y de qué manera es entregado el vehículo).

Por otro lado, si usted adquiere el vehículo directamente de un particular, deberá exigirle un contrato de compra-venta. Al ser un particular no puede emitirle una factura por lo que se elige esta forma jurídica para solventar la situación. La buena noticia para usted es que al ser una transacción entre particulares se encuentra exenta de IVA. La mala es que se verá obligado a abonar el 4% de la operación en España, en materia de Impuesto de Transacciones entre Particulares.

Por último, no olvide que en España necesitará la factura o el contrato traducido al español, por lo que si consigue que el vendedor se lo emita bilingüe habrá conseguido adelantar trámites, ganando tiempo y dinero.