Importar coches siniestrados

Se trata de vehículos que han tenido un accidente grave por lo que no se encuentran en condiciones de circular, a no ser que reciban una reparación importante.

Por ello, este tipo de vehículos están especialmente indicados para mecánicos profesionales que, una vez importado el vehículo puedan arreglar todos los desperfectos sin un coste excesivo.

Tenga usted en cuenta que si no es un mecánico profesional, y lleva el vehículo al taller, el ahorro que hubiera obtenido en un principio al importar el coche quedará difuminado por la factura que tendrá que pagar en el taller.

La gran ventaja que ofrecen estos coches es que casi siempre son modelos muy recientes, con lo que, una vez arreglados, son coches muy deseados. Piense usted que estos mismos modelos, si no hubieran tenido algún siniestro, tendrían un precio exponencialmente más alto.

Por otro lado, también se podrá aprovechar de un descuento importante en el impuesto de matriculación por el origen siniestrado del coche, con lo que podrá repercutir ese descuento al ahorro total que está obteniendo de la importación.

En cuanto a los aspectos negativos, si damos por sentado que usted es un mecánico profesional, o bien, es capaz de hacer arreglar el vehículo por un precio bajo, el principal inconveniente que ofrece este tipo de importaciones es que el único método de transporte válido es el camión, ya que, bajo ninguna circunstancia usted podrá conducir el coche de vuelta a España.

Por otro lado, debe asegurarse de que el arreglo se realiza con total solvencia y garantía, por un taller de reconocido prestigio, porque si algún día usted decide vender el vehículo el siniestro aparecerá en el momento de la venta, y es posible que el potencial comprador se eche atrás, a no ser que tenga una garantía de que el arreglo se hizo de la manera adecuada.