Inconveniente 2: El idioma y las diferencias culturales

Usted ha decidido que quiere realizar la importación por sí mismo, sin contar con la colaboración y asesoramiento de ningún profesional, por lo que se deberá de enfrenta a los retos y problemas por su cuenta.

Y el primer reto al que tendrá que hacer frente es la barrera idiomática y cultural. Debe de tener en cuenta que todo el proceso de importación se realizará en un país diferente al suyo, en el que, además de tener una cultura y unas costumbres diferentes, hablarán en una lengua distinta.

Por ello, el primer inconveniente que debe de solucionar es el del idioma. Si usted se maneja bien en la lengua alemana (si va a importar desde Alemania), o en la francesa (si va a importar desde Bélgica o Francia), no tendrá ningún problema. Si usted domina el inglés, por lo general se podrá defender bien también.

Si no es así, sería conveniente que se buscara, al menos, un intérprete, porque si no lo hace estará condenado a sufrir algún malentendido con el vendedor, o a que intenten estafarle.

En este mismo sentido, antes de iniciar el proceso de importación, infórmese sobre las costumbres del país al que va a ir usted. Asegúrese que comprende los detalles de la negociación, para evitar así ofender al potencial vendedor y estropear la venta.

En general, se trata de países muy similares al nuestro, no en vano son socios de España en la Unión Europea, todos ellos, pero eso no quiere decir que se comporten de la misma forma en todas las actividades. Por suerte, hoy en día puede echar mano de Internet donde conseguirá informarse de todas estas cuestiones debidamente, para acudir a su cita con el vendedor con la lección bien aprendida.

No olvide que si usted no toma medidas en este sentido será víctima de su propia incapacidad para comunicarse y así no podrá obtener la mejor opción, y tendrá que conformarse con lo que le ofrecen, independientemente de su calidad o precio.