En definitiva, si usted ha decidido realizar todo el proceso de importación por su cuenta debe de tener en cuenta que todo lo que tenga programado y analizado con antelación le evitará sorpresas de última hora.
Unas sorpresas que, más allá del perjuicio directo que le puedan ocasionar, le generarán una tensión añadida y le distraerán de su único objetivo, que es la compra del vehículo.
Es importante que recorra todos los pasos descritos, con total rigurosidad y, si es posible, anotando todo por escrito, porque sólo se tiene claro lo que se puede poner por escrito. Todo lo demás no dejan de se más que ideas abstractas que luego pueden no ser aplicables a la realidad.
Por otro lado, diga no a cualquier proposición de ilegalidad. Estas acciones que, en un principio, pueden parecer muy atractivas, son una trampa de la que le será imposible escapar.
Tenga cuidado con las posibles estafas y las gangas. Nadie regala nada.
Una vez que ya tenga el vehículo en España y esté circulando con él, asegúrese de que todo funciona correctamente, porque tiene un plazo para ejecutar la garantía, pasado el cuál, tendrá usted que abonar cualquier reparación.
Investigue su vehículo, póngalo a prueba en viajes largos, en aceleraciones, en frenadas, y compruebe que todos los extras electrónicos funcionan de manera correcta.
Y si nota cualquier defecto o imperfección, no lo dude, reclame. Reclame, porque está en su derecho y la obligación del vendedor es satisfacer su reclamación. Eso si. Deberá haberse asegurado antes de comprarlo de que el coche cuenta con todas la necesaria garantía.