El Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA)

Como usted ya sabe el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) es un impuesto de carácter comunitario y que, por tanto, se abona en todos los países que forman parte de la Unión Europea, aunque en porcentajes diferentes, por lo que, en ningún caso, usted quedará exento de abonar este impuesto, de una u otra forma, o en uno u otro país.

La primera opción es que usted haya abonado el vehículo en su lugar de origen con los impuestos ya incluidos en el precio (para que se haga una idea las siglas que reflejan esta situación son TTC), con lo que el precio final abonado habrá sido un tanto superior a la cifra original, pero usted quedará ya exento de pagar más impuestos.

Una segunda posibilidad es que su factura tenga el IVA desglosado, de forma que por un lado habrá abonado el precio del vehículo, mientras que, por otro, habrá tenido que hacer frente al cargo adicional correspondiente al IVA. Recuerde, sin embargo, que los porcentajes varían entre países, con lo que no se encontrará con los mismos impuestos si adquiere el vehículo en Alemania o si lo hace, por ejemplo, en Bélgica. Para que se haga una idea, el porcentaje de IVA que se aplica para este tipo de operación en Alemania es del 19%, mientras que en Bélgica esta cifra asciende hasta el 20,6%.

Evidentemente, estas consideraciones están analizadas en el caso de que usted sea un particular que adquiere el vehículo para su uso personal. En el caso de que su objetivo sea la venta del vehículo obteniendo un beneficio por ello, es conveniente que solicite el asesoramiento de una gestoría especializada, ya que la complejidad de las diferencias de impuestos sobre el beneficio requiere un análisis profundo de cada caso particular.

Por otro lado, recuerde que si usted adquiere un vehículo usado en lugar de uno nuevo, no tendrá que abonar el IVA sino el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales.