Garantía

La garantía es el único elemento de tranquilidad absoluta que usted tendrá en todo esta proceso de importación de un vehículo desde el norte de Europa, porque le asegurará que cualquier problema que usted no haya sabido encontrar será resuelto, siempre y cuando cumpla con las condiciones esenciales de la garantía.

Usted debe saber que existe una normativa de la Unión Europea que obliga a cualquier vendedor profesional de vehículos a emitir una garantía mecánica de un año de duración (Directiva 1999/44/CE).

En el caso de que usted adquiera su vehículo de un concesionario oficial, la garantía será ejecutable en cualquier taller de la red de concesionarios a lo largo de toda Europa, por lo que usted podrá exigir el cumplimiento de la garantía en España.

Por otro lado, en una situación en la que usted haya adquirido el vehículo de un vendedor profesional debe saber que tiene dos modalidades de garantía:

  1. Ejecutable en taller propio o concertados: Es totalmente inútil en España, ya que usted se verá en la obligación de desplazarse al taller indicado en la garantía que, obviamente, nunca se encuentra en España.
  2. Pólizas de Garantía Mecánica: Se trata de una póliza de seguro que el vendedor contrata, y permite que la garantía sea ejecutable en cualquier lugar del mundo. Sería algo así como un segur de accidentes.

Por último, debe de tener en cuenta que si compra el vehículo de un particular, éste no está obligado a emitirle ningún tipo de garantía, con lo que usted estará arriesgándose más de lo que pudiera hacerlo si realiza la transacción con un concesionario oficial o un vendedor profesional.

Sin embargo, el riesgo no es absoluto, ya que existe la ley de ‘vicios ocultos’ que hace responsable al vendedor de cualquier accidente o percance ocurrido debido a un desperfecto no comunicado en el momento de la venta al comprador.

En definitiva, si usted quiere garantía debe de comprar el vehículo a un concesionario oficial o a un vendedor profesional. Si, por el contrario, usted prefiere el posible ahorro que le puede ocasionar gestionar la compra-venta con un particular, se atiene al no disfrute de ningún tipo de garantía.