La legalidad siempre tiene un coste extra, que encarece la operación ligeramente, por lo que la tentación de evitarla, de una u otra forma, es muy elevada. Por ese motivo, es muy probable que a usted le ofrezcan evitar algún trámite legal o modificar las cantidades de alguna forma.
Sin embargo, usted no debe caer en este juego, porque aunque conseguiría un ahorro y un beneficio a corto plazo, en el medio-largo plazo esta acción le resultaría contraproducente.
En primer lugar, correría el peligro de que cualquier evasión fiscal que realice, podría ser detectada en cualquier momento posterior, con lo que usted tendría que hacer frente a la multa pertinente, con los intereses sobre el dinero que se podría haber ahorrado en un principio.
Y, por otro lado, si usted no tiene la factura legal correctamente realizada, no tendrá forma de poder hacer cumplir la garantía en caso de que le surja algún problema con el vehículo.
Si compró el coche sin factura, o si ésta no lleva el correspondiente IVA, el vendedor siempre podrá evitar el tener que realizar el arreglo del vehículo dentro de la garantía, con lo que usted tendrá que correr con todos los gastos.
Por último, en el caso de que en el futuro usted quiera vender el vehículo que ahora está importando, necesitará tener toda la documentación en regla para poder realizar la venta de la manera correcta. Si no es así, tendría que hacer la venta incumpliendo la legalidad, de la misma forma que hizo la compra.
Por tanto, cumpla y exija cumplir toda la legalidad vigente, para no tener que arrepentirse posteriormente, porque el ahorro que puede conseguir en un primer momento será ínfimo si lo compara con las pérdidas que le generará con el paso del tiempo.