La decisión de aventurarse en una operación de importación de un vehículo desde el centro-norte de Europa está basada en una motivación económica, debido a la evidente diferente de precio existente entre unos países y otros, la cuál no ha sido paliada, bajo ningún concepto, con la llegada del Euro.
Sin embargo, el número de países en los que la ventaja competitiva con respecto a España en lo que se refiere al precio de los vehículos es elevado, con lo que una segunda decisión que hay que tomar (tras haber decidido lanzarse a la importación) es el país desde el que se va a importar.
Cada país ofrece unas condiciones diferentes que le pueden hacer más interesante desde un punto de vista u otro para decantarse por él, y son varios los factores que deben de tenerse en cuenta.
El país que ofrece vehículos más económicos en toda la Unión Europea es, sin duda, Finlandia. No obstante, no es conveniente desplazarse hasta el país nórdico para hacerse con un vehículo por otra serie de aspectos negativos que, al final, acaban por encarecer la operación, como pueden ser los costes de transporte y traslado, así como la rigidez de la oferta.
Por tanto, y tras analizar todos los mercados europeos, tres son los países más convenientes para realizar una importación: