El problema del siguiente caso real, es que los datos que ofrece no son exhaustivos, aunque sí que se basa en datos verídicos, con lo que le servirá a usted para hacerse una idea del incremento del precio de compra.
Porque, como hemos estado viendo hasta este momento el precio de compra del vehículo no debería de ser la referencia última a la hora de compararlo con el precio de un vehículo comprado en España, sino se debería de referenciar a la suma del precio de compra más los gastos añadidos.
Y estos gastos quedan desglosados como siguen:
- Gastos de transporte: El particular que realizó esta importación hace referencia a unos gastos de transporte cercanos a los 500 euros, en los que incluiría los gastos de viaje, de alojamiento y de manutención en el país de destino.
- Impuesto de matriculación: Este impuesto suele rondar el 10% del precio de compra del vehículo, independientemente del modelo que se trate. Él habla de un impuesto de 2.000 euros, que es el 10% de 20.000 euros, que fue el precio de compra de su vehículo.
- Gastos administrativos: Este es el primer caso en el que se nos habla de estos gastos administrativos. En concreto, habla de los gastos de homologación, que, en este caso particular, asciende a 2.700 euros.
- Gastos de agentes: Este particular utilizó un agente para realizar la operación. Este agente, con sede en Alemania, le ayudó con todos los trámites administrativos, así como con el contacto con los concesionarios, cobrando por su trabajo una comisión de 3.200 euros.
Por tanto, y aunque los gastos no quedan desglosados al 100%, esta importación acarreó unos gastos adicionales de 8.400 euros (tenga usted en cuenta que este caso añade los gastos administrativos que hasta ahora no se habían tenido en cuenta).