Sin duda, la estafa más habitual llevada a cabo por particulares es la que podemos llamar como ‘Inglaterra’, por su sencillez y por su gran rendimiento, ya que consigue grandes resultados con muy poca inversión previa, y sin, prácticamente, ningún riesgo añadido. Por ello, usted debe de tener mucho cuidado cuando navegue por Internet y se encuentre con este tipo de estafas.
Todo empieza con ofertas altamente llamativas en las páginas Web de ventas de coches, muy por debajo de los precios de otros vehículos de la misma categoría y en las mismas condiciones. Con ello se consigue que gran cantidad de las personas que entran en la página se interesen por la oferta, entrando en contacto con el vendedor.
Tras ello, si usted se pusiera en contacto, recibiría una un e-mail contándole que se ve en la obligación de vender su vehículo a la mayor brevedad posible, lo que le está obligando a hacerlo muy por debajo del resto de los coches ofertados.
La excusa que le pondrá es que se acaba de mudar a vivir a Inglaterra, y allí se ha tenido que comprar un nuevo coche, con el volante en el lado derecho, para poder circular en las carreteras británicas. Por ello, necesita vender el coche.
En ese mismo e-mail es probable que le solicite una transferencia bancaria por un porcentaje del precio final para reservárselo. Aludirá la gran cantidad de posibles compradores para exigir ese depósito, así como la necesidad de confiar en que usted quiere realmente comprar el vehículo.
Sin embargo, tras enviar el dinero usted no volverá a tener noticias de su contacto, y habrá perdido su dinero.
Por tanto, desconfíe de todo este tipo de ofertas, porque solo le llevarán a perder su dinero, y al final se quedará sin coche y sin dinero.
Fuente: Coches-Bélgica