Diferencias culturales entre Alemania y España

Cuando usted se enfrente a un proceso importador debe de tener en cuenta que, más allá de las cuestiones económicas o mecánicas, deberá enfrentarse a dos problemas que pueden arruinar toda la operación. Estos dos problemas son: el idioma y las diferencias culturales.

En primer lugar, debe tener claro que necesitará comunicarse con el vendedor potencial, así que se verá en la obligación de, o bien dominar el idioma del país de origen, o bien contar con un intérprete de su plena confianza.

Por otro lado, debe contar con las diferencias culturales. Para que se haga una idea de las diferencias que puede encontrar, piense en España y las diferencias que puede haber entre, por ejemplo, Galicia y Andalucía.

Muchas son las diferencias culturales con las que se puede encontrar, pero las principales, las que más pueden afectar a su operación importadora, serían:

  1. Manera de hablar: En España el lenguaje es, siempre, más corto, más directo, menos formal y menos educado. Sin embargo, cuando tenga contacto directo con el vendedor comprobará que sus frases son siempre más largas y menos directas. Procure adecuar su lenguaje y no ser demasiado directo.
  2. Saludo: Los alemanes, belgas y luxemburgueses no dan besos al saludarse. Simplemente, se dan la mano, así que si usted es mujer o se encuentra con una vendedora, no se le ocurra intentar dar un beso. Simplemente, ofrezca la mano.
  3. Espacio físico: En estos países se respeta, hasta el límite, el espacio físico entre las personas, así que no se le ocurra tocar al vendedor ni acercarse demasiado. Mantenga la distancia y no realice ningún tipo de contacto físico.
  4. Horario de comidas: Los europeos del Norte desayunan más fuerte, comen más pronto y menos, y cenan mucho antes. De hecho, no se plantee poder cenar después de las 7 de la tarde, porque le resultará prácticamente imposible.