Paso 4: Elija una forma de pago

Vivimos en el siglo XXI, por lo que las posibilidades a la hora de realizar pagos se han multiplicado de manera exponencial. Lo que antes se limitaba al pago en efectivo, lo que implicaba llevar una gran cantidad de dinero en el bolsillo, se ha ampliado a muy diferentes tipos de pago.

La opción elegida debe de ser la que mejor se adapte a sus posibilidades y situación real, por lo que no se deje influenciar por ningún intermediario o por ningún vendedor. Recuerde que es usted, y solo usted la persona que debe de seleccionar ese método de pago.

¿Qué opciones se le plantean? 

  1. Efectivo: es el método más rápido y el que mejor aceptará el vendedor, ya que siempre preferirá ver el dinero de manera inmediata. Esta fórmula tiene el problema de que le obligará a realizar un largo viaje acarreando una importante cantidad de dinero, con los riesgos que ello conlleva.
  2. Tarjeta de débito: sin duda, es el método más cómodo y más ventajoso. Cuando usted firme el contrato, el vendedor pasará su tarjeta por el correspondiente TPV y recibirá el dinero de manera inmediata. Usted no tendrá que abonar ningún interés ni pagar ninguna comisión, mientras que el vendedor tendrá que hacer frente a una cantidad mínima a la hora de recibir el dinero de su banco.
  3. Tarjeta de crédito: es parecido a la tarjeta de débito, con la diferencia de que el vendedor recibe el dinero de manera inmediata, pero a usted no se le sustrae de la cuenta de la misma forma, sino que el pago se aplaza. Ello, evidentemente, supone que tendrá que abonar los intereses correspondientes, que varían en función de la entidad financiera con la que usted trabaje.
  4. Transferencia bancaria: al igual que el método anterior, le generará unos gastos por la realización de la transferencia, y al vendedor también le cargarán unos gastos por recepción de transferencia. Para poder utilizar este método de pago, antes de marcharse al país extranjero, deje firmados los documentos de transferencia, para que su banco la ejecute con una simple llamada suya.
  5. Cheques de Viaje: ofrecen la misma inmediatez del efectivo, pero sin el riesgo, ya que los cheques de viajes están asegurados. Conllevan un gasto que suele situarse en el 1% para el vendedor, y entre el 1 y el 3% para el comprador.

Estas son las opciones que se le plantean a la hora de pagar el vehículo, y ahora es usted el que debe decidir la mejor opción.